¿Quién está en línea?
En total hay 0 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitado :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 49 el Sáb Ago 18, 2018 6:09 pm.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» The Fairy Tale Land { Afiliacion Normal
Vie Abr 19, 2013 1:43 pm por Invitado

» Briston University {Afiliación Normal} ¡Nuevo! ¡Recien Abierto!
Dom Oct 21, 2012 8:22 pm por Invitado

» Cuando busques una mano amiga empieza por tu brazo, eso lo aprendí.-Armando
Dom Oct 07, 2012 2:03 am por Invitado

» Summer Games - Foro Recién Inaugurado - Se busca Staff / A.Normal
Vie Sep 28, 2012 6:21 pm por Invitado

» AmortentiaLove [Normal] [Cannon Libres]
Miér Sep 12, 2012 12:12 pm por Invitado

» My Fatality Eternity || TVD +18 || Elite (foro nuevo)
Mar Sep 04, 2012 5:46 am por Invitado

» Finite Incatatem +18 Harry Potter (Elite)
Dom Sep 02, 2012 5:57 pm por Invitado

» The Hanging Tree {#} { Panem RPG } { Confirmación Afiliación Élite } -¡Bienvenidos a Panem, tributos!-
Sáb Sep 01, 2012 2:34 pm por Invitado

» Harry Potter Avada Kedavra / Élite CONFIRMACIÓN
Sáb Sep 01, 2012 10:04 am por Invitado

» Dirty Passion // Afiliación Élite Confirmada
Vie Ago 31, 2012 10:09 pm por Invitado

» Up All Night {Confirmación - Elite}
Vie Ago 31, 2012 5:11 pm por Invitado

» Thaarok: 10 tribus ,1 paraiso | Normal | Recién abierto y personajes libres
Vie Ago 31, 2012 1:46 pm por Invitado

» Hey, tu! Si tu. Mira! (0-1)
Jue Ago 30, 2012 7:42 pm por Soleil J. Stryder

» BIENVENIDOS HARVARD TIME 2.0 (TODOS)
Jue Ago 30, 2012 6:16 pm por Ethan White

» A blackbird on the countrystreet {2/3}
Jue Ago 30, 2012 4:50 pm por Erik P. Williams

Famous and lostImage and video hosting by TinyPic.

Image and video hosting by TinyPicImage and video hosting by TinyPicLectores EscribiendoPhotobucketAshleyMapa del MerodeadorPanem GamesAcademiaEaston Titanic RPGAresto Momentum40Rol Anatomia de GreyPhotobucketPhotobucketClash of KingdomsImage and video hosting by TinyPic

Licencia Creative Commons
Harvard Time por Harvard Time se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en harvardtime.foroactivo.mx.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://harvardtime.foroactivo.mx/.

You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Ir abajo

You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Invitado el Vie Jul 06, 2012 1:04 pm






You're kidding me, right?
10:54 pm ◥◣ Habitación de Elizabeth ◥◣ Templado, seco



◥◣ Anthony C. Liverstone

Sus dedos acariciaban la taza que contenía chocolate caliente y delicioso, como a Elizabeth le encantaba. Pasó la página del libro que se había dedicado a leer hace un par de horas ya, interesada en todo lo que leía y aprendía. Ese podía ser un cuadro infantil, pero ella siempre era así, a solas, en su habitación. De fondo solo se podía escuchar el sonido del reloj de pared que marcaba cada segundo que pasaba, aunque si no estuviera su habitación sería tan silenciosa como una tumba.

Al finalizar el capítulo en el que estaba cerró el libro y terminó su chocolate, con una sonrisa de satisfacción en sus labios y miró el reloj. Las 10:32 pm. La hora hizo que sus labios formaran una mueca, necesitaba hacer algo productivo, y en ese momento sintió que tenía que divertirse, por lo menos un rato. –Es noche libre, mañana no tienes clases... Salir a un bar a beber un poco no te hará daño, Liz–murmuró hablando consigo misma mientras iba al armario y buscaba ropa cómoda, unos jeans, unos tacones, una blusa de rayas y una chaqueta de cuero. Se cambió de ropa y se maquilló un poco para luego tomar su bolso y dirigirse a un bar que muchos profesores visitaban.

[...]


No puede ser... ¿Tony?–preguntó algo preocupada cuando vio a Anthony gritando cosas sin sentido cerca a la barra. La gente se estaba desesperando, pedían que alguien lo sacara de ese lugar. Al parecer estaba lo bastante borracho como para comportarse. Liz solo había podido beber una cerveza antes de que el alboroto ocurriera. Suspiró y tomó rápidamente la decisión de ayudarle, llegando a su lado para luego ayudarle a sostenerse, pasando uno de los brazos del hombre por sobre sus hombros.–Anthony, tú nunca cambias...–frunció el ceño, molesta, recordando cuando estaban en la universidad juntos, mientras caminaban fuera del bar.

[...]


Recuéstate, lo necesitas... Yo ni sé por qué te estoy ayudando...–dijo enfadada Elizabeth mientras lo recostaba en su cama y lo miraba.–Los estudiantes no pueden verte en este estado, Tony. Eres el subdirector, debes comportarte...–se calló y se cruzó de brazos, rodando los ojos mientras caminaba y se quitaba los tacones.–Es una pérdida de tiempo hablar con un ebrio–murmuró, sentándose en la cama, a su lado, sin mirarle.




avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Invitado el Vie Jul 06, 2012 8:47 pm

You're kidding me, right?
Hoy estoy down, violento down radical,
pero tengo aprendido el papel principal.

Tic, toc, tic, toc. Las manecillas del reloj daban sus rutinarias vueltas sin detenerse. ¿Cómo parar el tiempo? Era imposible para cualquier mortal, excepto Anthony Liverstone. Con una botella de whisky y una de vodka, su vida se paralizaba en su bar favorito de la ciudad. Le faltaban un par de copas encima y terminaba combinando ambos tragos en uno, y quizás con una cerveza bien helada. Era un bebedor empedernido, y sin responsabilidades que cumplir, tenía derecho a darse ese tipo de gustos. Tenía dinero y mucha predisposición para hacer cualquier cosa que se le diera la gana. Nadie podía reclamarme nada. Siempre fue un hombre independiente y seguro de sí mismo.

"Señor, su trajeta ya no tiene crédito, no tiene dinero", había dicho el mozo, parado detrás de la barra. Tony se puso a gritarle improperios. Ni en su más retorcido sueño podía suceder aquello. El subdirector de la universidad más costosa y reconocida de todo el país no podía quedarse sin dinero para sus vicios. No pasaron más de dos segundos cuando le arranchó la tarjeta de crédito al muchacho, gritándo a voz en cuello que debían contratar un mejor personal, gente más capacidad para atender a los clientes.

Golpeó un par de veces la mesa, mientras se terminaba las últimas gotas de su vaso de vodka. Al menos podría disfrutar de eso sin tener que pagar, porque ya lo había hecho por adelantado. Sin siquiera girar su cabeza hacia atrás, pudo reconocer la voz que le habló a sus espaldas. Elizabeth estaba ahí, a unos cuantos pasos. El castaño gruñó de forma ruidosa, pero terminó apoyado en uno de los hombros de ella, caminando a las afueras del bar.

Tranquila, mamá, todavía puedo caminar —aclaró en tono de burla, mientra se tropezaba con sus mismos pies y se sostenía de forma torpe de la rubia.

(...)

El camino hacia el departamento de la rubia lo recordaba poco. Un taxi, algunas escaleras y ya estaba dentro. Pudo sentir como casi de un empujón Elizabeth lo tumbó a su cama, como si fuera un paquete del que se estaba deshaciendo. Se sintió un un costal de basura, cosa que no le ofendió, porque con ese olor a trago y bar que llevaba encima, era justificable.

Beth siempre era quien, junto a Chris, lo sacaban de esos estados, y lo libraban de líos, incluso de ir a la cárcel. Estaba cansado. Le gustaba hacer sus cosas solo, sin que nadie le interrumpiera, ni que le hicieran cambiar sus planes como ellos solían hacerlo. Esa noche estaba planeada para tomar hasta quedar tirado en medio de un parque. Tenía todo... menos dinero en la tarjeta.

Subdirector, pero con derecho a divertirme —anunció con una risa baja, mirándola de reojo.

Se abrazó asímismo. Llevaba puesta una casca de cuero negra, con dos rayas blancas en cada una de sus mangas, debajo del hombro. Por dentro tenía un polo del mismo tono, de mangas cortas y un jean oscuro. Totalmente diferente a cuando asistía a clases.

Y la pérdida de tiempo es haberme traído aquí —sentenció negando con la cabeza, poniendose de pie.

Sus movimientos al caminar eran de un hombre en la luna. Parecía estar flotando sobre el suelo de la habitación. Abrió la puerta y salió a la sala, no sin antes haberle puesto llave a la puerta, dejándola ahí, para que la rubia no pudiera salir. Necesitaba tomar algunas cositas del refri, y sabía que si ella estaba cerca, no podría hacerlo. Era mejor mantenerla a kilómetros de distancia. Aunque sabía que pronto escucharía gritos de su parte, para que le abriera o para que simplemente no cogiera sus cosas.

¿Cómo se podía describir a un tipo como él? No habían palabras para expresar el tipo de personalidad que tenía. Era una de las personas más perfeccionistas, maduras, inteligentes y egocéntricas sobre la tierra, pero sus comportamientos eran de un hombre con alma de rebelde caprichoso y liberal. No entendía el "no" de otras personas, y mucho menos encontraba puertas cerradas, y si lo hacía, alguna ventaba debía abrir para cumplir sus objetivos.

Anthony se sacó los zapatos, tirándolos debajo del sillón más grande de la sala. Estiró sus pies y caminó hasta la cocina, donde encontró una botella de vino... dulce. ¿Dulce? A falta de whisky y vodka, era bueno el lícor de uvas, por más tíbio que estuviera. Se dio un sentón en el sofá, con el cuerpo relajado y tranquilo. Destapó la botella y puso sus labios en el pico, dándole un sorbo profundo, sintiéndo cómo el líquido pasaba por su garganta y le calentaba el estómago.

¿Hace cuánto no venía por aquí? —gritó mirando hacia la puerta cerrada, como si le fuera a contestar —todo sigue igual, incluso las bebidas —dijo saboreando bien el dulce de la botella.


By Sidhe for Source Code



avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Invitado el Dom Jul 08, 2012 5:35 pm






You're kidding me, right?
11:00 pm ◥◣ Habitación de Elizabeth ◥◣ Templado, seco



◥◣ Anthony C. Liverstone

Se empezó a quitar las joyas de sus manos, de sus muñecas, de su cuello y de sus orejas, soltando su cabello mientras resoplaba, intentando ignorar a su... ¿amigo? Ah, sí, amigo. Mordió suavemente su labio inferior tomando su celular, pensando en llamar a Chris. Su ceño se frunció al escuchar las primeras palabras que pronunciaba desde que había llegado al departamento. Su cabeza giró y le miró, seria.

¿Por qué pensé alguna vez que el gran Tony Liverstone maduraría de una buena vez? Me equivoqué...–murmuró mirándole, aunque sus ojos no hacían contacto visual.

Sin querer su cabeza empezó a viajar en el tiempo hasta llegar al momento en donde Liz tuvo una "relación" con Tony. Fue cuestión de meses antes de que se enterara de la verdadera persona que era él, y de lo que era capaz de hacer. Su cabeza volvió a girar, mirando el libro que estaba sobre la mesa de noche en donde la lámpara estaba encendida, y su gemela ubicada en la otra mesa de noche igual. En realidad sus ojos seguían perdidos, mirando sin mirar realmente, siempre concentrada en sus recuerdos hasta llegar a uno de los momentos que menos disfrutaba: el momento en el que descubrió el engaño de Anthony.

De nuevo volvió al presente, gracias a la voz masculina de su acompañante esa noche y levantó una ceja.

No iba a dejar que le dieras un golpe al muchacho y que te metieras, de nuevo, en problemas–le respondió con rostro serio, volteando una vez más a mirarlo, pero éste se había levantado de la cama.

No se extrañó por su comportamiento, ella sabía que él era así. Con su mirada siguió sus pasos hasta que notó que abría la puerta y salía. "Oh, no." pensó haciendo una mueca, levantándose de la cama, recordando uno de sus movimientos. Caminó rápido hasta la puerta, pero en el momento en el que intentó girar la perilla, ésta no quiso hacerle caso. Le había dejado encerrada en su habitación, en su propio departamento.

¡Anthony!–gritó jalando de la perilla, ya enojada–Abre la puerta, ya–insistió, aunque sabía bien que no serviría de nada para convencer a Tony de que le abriera.

Bufó y se giró, dejando su espalda contra la puerta mientras se deslizaba y terminaba sentada en la madera del piso. Recostó su cabeza contra la madera de la puerta, con el ceño fruncido y los brazos cruzados. Respiró profundo, intentando calmar su enojo, pero sus palabras le alertaron, haciendo que mordiera su labio.

Mi plan era que no volvieras en un buen tiempo...–exclamó en voz alta–Vas a acabar con todo lo que tengo. Ya recordé por qué no tenía que traerte aquí de nuevo... Mierda–.

Miró su habitación, pensando en como salir de ella. Sin darse cuenta sus ojos se posaron en la ventana que se encontraba allí, medio abierta, haciendo que las brisas movieran sus cortinas suavemente. Se levantó y caminó hasta la ventana, con una sonrisa de lado. Había recordado que la ventana de la sala estaba abierta, era cuestión de salir, caminar con mucho cuidado por la cornisa que juntaba las dos ventanas y entrar por la otra ventana. Era un camino que ya había hecho, hace muchos años, pero sabía el peligro y demás. Pero sabía que no iba a caer, era buena escalando en su tiempo libre, o haciendo cualquier deporte.

Miró por la ventana, fijándose en los árboles que estaban cerca, pero esperando que ningún estudiante fuera testigo de la locura que haría Elizabeth en pocos momentos. Abrió toda la ventana, respirando profundo mientras medía con calma la distancia que tenía esa ventana con la de su sala. Con ayuda de una silla que acercó rápidamente sacó un pie, luego el otro, sujetándose con fuerza del marco de la ventana hasta estar estable y relajarse.

Esto es algo fácil, Liz, no vas a caer...–susurra animada, sonriendo, sintiéndose como si estuviera en su época de estudiante. ¿Quién pensaría que una de las profesoras de derecho más reconocidas de la Universidad de Harvard haría semejante locura?

Abrió los ojos, sonriendo de lado, mientras empezaba a caminar descalza, con mucho cuidado, por la cornisa, ayudándose con el ladrillo que constituía la fachada del edificio y simulaban los agarres de un muro de escalar que tenía en la cabeza Elizabeth en ese momento. Luego de unos pasos llegó a la ventana. Con cuidado, tomándose con calma y casi en silencio el marco de la ventana entró a la sala y vio a Tony, tirado en el sillón. Él no podía verle, ya que estaba acostado de tal manera que su cabeza daba hacia la ventana y sus pies hacia el comedor y la entrada del departamento.

Arregló su cabello algo desordenado y se recostó, con su corazón algo acelerado, en la pared, justo al lado de la ventana. –¿Cómo está el vino?–pregunta ella, seria, mirándole.




avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Invitado el Mar Jul 10, 2012 8:02 pm

You're kidding me, right?
Hoy estoy down, violento down radical,
pero tengo aprendido el papel principal.

Recordaba claramente cáda milímetro, centímetro y espacio de ese lugar. Había ido infinidad de veces. Algunas por su voluntad, otras porque ni siquiera podía ponerse de pie para tomar un taxi a su departamento. Y bueno, en las otras ocasiones, no sabía ni cómo llegaba, justo como había sucedido minutos antes, que se encontró en la cama de la rubia sin saber cómo. Lo peor era que ambos estaban todavía con ropa, y no parecía haber pasado nada.

Su relación con Kat era extraña. Habían sido amigos en la universidad, años atrás. Habían sido novios. Habían terminado. Él la había visto ir al altar con otro hombre. Él había sido invitado, y había terminado entre las sábanas de la prima de la rubia ese mismo día. Él estuvo a su lado cuando ella se divorció. Luego de eso, por cosas del destino, no pudieron separarse. A veces no la soportaba, y hacía de todo para no verla en horas de clases o en las calles, pero era imposible, parecía que cualquier cosa que Tony hiciera, Katherine tenía que estar presente. Era una especie de maldita bendición.

La escuchó gritar entro de la habitación donde la había encerrado. Se rió disimuladamente, sin hacer ruido para que la rubia no piense que lo que hizo fue una broma. En verdad la había dejado ahí para poder hacer de las suyas, no para reirse de ella. Tomó otro sorbo, mientras el silencio inundó el departamento. El vino era dulce, muy dulce. A falta de whisky, no podría encontrar que tuviera alcohol como eso. Aunque en el botiquín podría haber... no. Era un ebrio, pero tampoco al punto de tomar ese alcohol.

Cuando sintió pasos a sus espaldas continuó saboreando el líquido que entraba por su garganta. Mantenía los ojos cerrados, y el cuerpo bien estirado en el sillón, como si estuviera en su casa. Se encontraba relajado, con una sonrisa en su rostro, que se ensanchó al escucharla.

Como no tienes idea, Kat —le contestó al instante, con un toque burlón en la voz.

El giró su cabeza, mirando por sobre su hombro y negó con la cabeza. Si mal no veía, la rubia había cumplido el reto de su vida, saliendo por la ventana de su habitación, y entrando por la de la sala. ¿Qué le pasaba por la cabeza? Él no haría nada como eso, su vida valía mucho que cualquier otro amigo ebrio en su sala. Aunque la cosa cambiaba si una botella de whisky o vodka estuviera esperándolo en la sala. Bueno, esas eran razones mucho más fuertes que los de Katherine.

Se puso de pie y, con la botella a la mitad de vino, caminó hacia la rubia, que se encontraba apoyada en la pared, junto a la ventana. La miró con una gran sonrisa, como la de un niño pequeño cuando ve un bote de dulces tan solo para él. Se le veía un poco agitada, aunque no creía que al pasar de ventana en ventana hubiera corrido. Es más, podría jurar que al hacerlo, sería tan minusiosa como cuando se incerta en hilo en la aguja.

¿Por qué tan seria? Sonríe —le pidió tomando una de sus manos y tirando de ella suavemente.

Hizo que se sentara en el sofá, y él se sentó a su lado. La miraba y se perdía en sus ojos. Estaba ebrio. Completamente ebrio. Pasó una de sus manos entre sus cabellos castaños, intentando acomodarlos, cosa que resultó imposible. Luego volvió a tomar del pico de la botella, esta vez casi terminándose el contenido.

Ahora dime qué hacías en ese bar, ¿estás siguiéndome? —preguntó arqueando una ceja —mira que ando disponible, y si querías verme podías llamarme —dijo en tono serio y luego se quedó callado por unos segundos —aunque no quiero ningún tipo de relación, ya me conoces —le advirtió frunciendo el ceño, como si la rubia le hubiera hecho algún tipo de propuesta.

Movió su cuerpo un poco más hacia ella, donde se tomó la libertad de darle un beso suave en la mejilla. Le gustaba molestarla de esa forma, solo por el simple hecho de disfrutaba todo contacto con su cuerpo. ¿Donde hubo fuego cenizas quedan? Nada de eso. El castaño no deseaba tener que comprometerse con nadie, y menos con la rubia, pues, sabía que de alguna forma, le haría daño.


By Sidhe for Source Code



avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Invitado el Miér Jul 11, 2012 9:51 am






You're kidding me, right?
11:06 pm ◥◣ Departamento de Elizabeth ◥◣ Templado, seco



◥◣ Anthony C. Liverstone

Mientras todo su cuerpo se encontraba recostado en la pared, aun con los brazos cruzados, sus ojos se encargaban de observar al moreno con una seriedad infinita. Siempre se preguntaba por qué el destino siempre hacía que ella se encontraba con su "amigo" luego de todo lo que han pasado. Fue demasiado difícil para Elizabeth perdonarlo por lo que hizo hace muchos años, tan difícil que todavía (o al menos un poco de su cabeza) sigue enojada con él. Pero... ¿Qué se le iba a hacer? El pasado en el pasado, tenía que aprender a dejar todos esos incidentes atrás al igual que su matrimonio y su divorcio con Alex, su noviazgo y el engaño de Anthony en su época de universitaria...

Escuchó su respuesta y no pudo evitar soltar un pequeño resoplido. ¿Por qué aún no le quitaba de una buena vez la botella de vino dulce que tenía guardada hace tiempo? Momentos después la mirada de Tony se posó en ella pero Liz seguía con su mirada seria. Vio como negó con la cabeza y un segundo después mordió su labio inferior suavemente, aclarándose la garganta con algo de impaciencia. No sabía si acercarse a él y arrebatarle la botella fuera la mejor idea, por lo que siguió pensando.

En eso vio como el moreno se levantó y se acercó con paso tambaleante a ella, haciendo que Elizabeth levantara una ceja al ver su sonrisa amplia. Aún su corazón seguía algo agitado por el reto que cumplió, la agitación dada por la adrenalina luego de un acto extremo. Pero sin saber por qué su corazón empezó a agitarse un poco más al escuchar sus palabras y sentir como la mano libre de Tony tomaba su mano. "Liz, respira profundo y cálmate. Sabes que no vale la pena" pensó mientras caminaba a su lado descalza.

¿Para qué sonreír, Tony?–preguntó frunciendo el ceño mientras se sentaba en el sofá, aunque en ese momento sintió como si él fuera el dueño del lugar y ella la invitada. Siempre causaba ese efecto en cualquier lugar en donde Anthony Liverstone se encontrara.

Sus ojos hicieron contacto visual, pero pudo ver en ellos al Tony ebrio que conocía bien, que no controlaba tanto sus acciones. Esperó a que la bebida se acabara, sin quitarle la mirada, atenta a cualquier reacción del alcohol en su cuerpo. Cuando su voz masculina empezó a sonar nuevamente Liz levantó una ceja, pero no pudo evitar dedicarle una pequeña sonrisa.

Ya quisieras tú que te siguiera, Tony... Y sé que no te importa el por qué estaba en ese bar, así que no te lo diré, no desperdiciaré palabras–murmuró acomodando su blusa y se recostaba en el espaldar del sofá.–¿Para qué te llamaría? Yo sé que prefieres emborracharte y terminar en el piso que pasar un momento charlando sobrio. Y sí, te conozco perfectamente, Anthony–añadió desviando la mirada mientras acomodaba sus rubios cabellos observando la pantalla del televisor apagada.

A través del reflejo del televisor notó como la mirada de Tony seguía fija en ella, y pudo ver como intentó moverse para acercarse al de ella. Algo que le sorprendió fue el beso en la mejilla, lo que hizo que se volteara y mirara de nuevo sus ojos, seria.

Tony, no hagas eso, por favor–le pidió, aunque sabía que era inútil hablarle en ese estado de embriaguez.

Notó como su cuerpo y más que todo su rostro olía a alcohol, una mezcla extraña de alcohol, haciendo que frunciera el ceño. Una de sus manos se elevó y acarició su mejilla suavemente, para luego darle una pequeña palmadita suave y desviar su mirada de nuevo, primero al televisor y luego a la estantería llena de libros de derecho, suspirando suavemente con algo de incomodidad.




avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: You're kidding me, right? {Anthony Liverstone}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.